Asociación Cultural "La Anduela"

Matamala

MUSEO DEL MOLINO


El día 4 de Mayo de 2002, se inauguró en Matamala una reproducción del molino antiguo con todas las artes de moler. De la maquinaria se conserva toda la parte antigua de la limpia, lo demás ha sido restaurado.

Antiguamente en Matabuena había dos molinos, el Molino de Arriba en el que todavía podemos contemplar cómo la tobera del agua esta hecha con grandes piedras y un arco que servía para desagüe al caz, y el Molino de Abajo, que ha estado funcionando hasta los años 70 cuando el molinero Sr. Inocencio Masedo lo cerró. Hoy podemos contemplar una reprodución en EL MUSEO EL MOLINO, gracias al esfuerzo humano y monetario que el Sr. José ha tenido que hacer para que las presentes y futuras generaciones puedan contemplar con orgullo aquello que un día fue el trabajo y el sustento de miles de familias, y que como otros muchos oficios quedan como piezas de museos.

D. José Berzal nos describe cómo eran los tiempos en que el molinero se dedicaba a moler el grano que le llegaba de toda la comarca, y convertirlo en harina, que luego servía, unas veces para sustento del ganado y otras para hacer el sabroso pan que tan necesario era y sigue siendo en todos los hogares.

Al molino llegaba gente de todas condiciones sociales, unos con un saco de grano normalmente de dos fanegas en los borriquillos, otros con el carro, (pues eran los medios de transporte que había) y otras veces era el mismo molinero el que iba a recoger la mercancía y después de molerla la devolvía a su propietario.

En el molino no solo se molía, no solo se oía el tintineo de la piedra machacando el grano, allí se respiraba un aire alegre, de tertulia, se contaban chistes, se divulgaban acontecimientos y se daban opiniones con la espontaneidad y sencillez con que lo hacen las personas libres.

El procedimiento era siempre el mismo, se introducía el grano por la limpia para quitar el cozuelo y el tizón, luego se pasaba por la deschinadora para limpiar las chinas. Antiguamente se segaba la cosecha a mano y muchas veces se arrancaba la planta con su consiguiente cepellón de tierra.

Después de la limpia pasa a la motulación, seguidamente por el molino baja a los elevadores, cae al cernido y del cernido pasa por un tramo de telas mas finas donde se divide en primera, tercerilla y el salvado.

El grano de trigo más común de donde salía el pan era el llamado candeal, y el chamorro, también se llegó a utilizar el grano de centeno y de avena, mucho más negro y que endurecía antes, pero en tiempos de escasez no había mas remedio que aceptarlo como bueno.

Para el ganado se molía toda clase de cereales, como por ejemplo yeros, algarrobas, cebada, avena, centeno, guisantes, habas y todo aquello que sirviera para el mantenimiento de los animales.

Las medidas antiguas que tenían y por las cuales se regían los molineros para cobrar su maquila eran la fanega, el celemín y el cuartillo. Así pues, por cada dos fanegas cobraban un celemín, por una fanega medio celemín, y por media fanega un cuartillo.

La báscula en los años primitivos no se utilizaba, pues como hemos dicho antes se cobraba por medidas, luego ya más adelante se empezó a cobrar un 6% y un kilo de despolvoreo, por eso se llamaban molinos maquilleros, estos molinos estaban instalados por toda Castilla la Vieja (hoy Comunidad de Castilla y León) Castilla la Nueva (hoy Comunidad de Castilla la Mancha) y parte de Galicia (Comunidad Gallega).

A este respecto hay una anécdota que se contaba mucho entre las gentes del mundo rural, y era que por la parte trasera del molino había un agujero por donde se desviaba parte de la harina que se molía, quedándoselo el molinero para sí, al preguntarle al Sr. José, nos contesto entre risas y bromas que eso era totalmente falso y que eran dichos de los muchos que antiguamente se decían y que el contestaba. ¿Que se le puede quitar a un pobre si no tiene?.

El molino se compone de infinidad de piezas que todas engarzadas cumplen una misión fundamental, iremos desgranando alguna de ellas para que el lector se pueda dar una idea de su composición. El rodezno es una pieza al estilo de una noria que al caerla el agua hace girar la piedra para moler el grano, otra pieza es el alivio, que su misión es levantar o bajar la piedra para que la harina salga molida mas fina o mas gorda.

Hay toda una serie de herramientas, como picas que se utilizaban para picar los pechos de las piedras, las macetas para hacer los finantes, piedra de pedal para afilar todo aquel utensilio que fuera necesario, todas ellas son útiles para poder proceder a la reparación y mantenimiento.

Las piedras de moler tienen una serie de hendiduras llamadas arroyos, unas tienen la forma a la derecha y otras a la izquierda que sirven para la entrada y salida de la harina.

Invito a todo aquel que quiera darse una vuelta por Matabuena a que visite el Museo del Molino en Matamala, se llevará un buen recuerdo.


Severiano Martín

 

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